Últimamente, Netflix y yo no encajamos mucho. Su calidad de contenido ha menguado considerablemente y, sumado a su costumbre incesante de cancelar producciones medianamente interesantes —1899, te miro a ti—, ha hecho que los estrenos de la plataforma me importen poco.
Sin embargo, un día mientras hojeaba BlueSky, nueva red social donde podéis seguirnos, encontré a alguien cuyas opiniones valoro mucho, hablando maravillas sobre "Bodies", y eso despertó mi interés. Después de ver el tráiler y saber que se trataba de una miniserie, lo cual aseguraba que Netflix no podría dejarme a medias, decidí darle una oportunidad. Debo decir que me alegra enormemente haberlo hecho.
¿De qué trata "Bodies"?
Es complicado explicarlo sin revelar demasiado. Estamos frente a una serie donde cuanto menos información tengas, mejor. Lo que puedo decir es que nos sitúa en cuatro épocas distintas: 1890, 1941, 2023 y 2053. En un mismo callejón, en cada uno de estos momentos, alguien descubre un cuerpo asesinado, todos en la misma postura y con signos idénticos que desencadenan una investigación policial, considerando el contexto temporal de cada época.
Cada año tiene su protagonista marcado por circunstancias únicas. En 1890, Alfred Hillinghead, interpretado por Kyle Soller, es un policía con escasos recursos para una investigación así. En 1941, Charles Whiteman, interpretado por Jacob Fortune-Lloyd, se encuentra atrapado en la historia durante la Segunda Guerra Mundial. En 2023, la agente Sahara Hasan, interpretada por Amaka Okafor, se esfuerza por hacer su trabajo de la mejor manera. Y en 2053, la agente Iris Maplewood, interpretada por Shira Haas, investiga el crimen en una sociedad aparentemente perfecta.
Hasta aquí puedo llegar con la historia. Lo siento, pero si ves la serie, me agradecerás el no haber revelado más.
¿Por qué ver "Bodies"?
Me encanta cuando una serie o película no me subestima, que asume que tengo cierta inteligencia, tampoco mucha, la suficiente como para atarme los zapatos yo solo, y que no requiera que me lo den todo masticado, no sea que me pierda en la trama.
En este sentido, "Bodies" me ha conquistado por completo. No solo muestra la realidad de las diferentes épocas con personajes muy distintos entre sí, sino que también aborda los crímenes de manera que te sumerge en una historia cautivadora desde el principio, confiando en que entenderás lo que ves sin necesidad de guías explícitas.
Los personajes están bien desarrollados, al igual que sus dilemas, problemas y motivaciones. Además, muestra de manera interesante cómo funcionaba la policía en cada época, aunque a veces, sobre todo en 1890, emplea técnicas de investigación que aún no se usaban, pero esto no representa un problema en sí.
A lo largo de los 8 episodios, la serie mantiene tu atención constantemente. Aunque es cierto que todos los finales usan el recurso de darte un giro que te haga desear ver mas, algo que Netflix adora para que devoremos la serie rápidamente.
En mi opinión, su mayor problema es que hacia el final, todo se acelera y se recurre a algunos trucos narrativos para lograr el desenlace deseado, hubiera sido mejor si ciertas cosas se explicaran de manera más superficial a lo largo de los capítulos. Difícil de explicar sin revelar todos los misterios, pero digamos que "lo hizo un mago", para entendernos.
A pesar de sus defectos, recomiendo encarecidamente verla. Es increíblemente disfrutable, especialmente si, como yo, prefieres series que no te den todo digerido y requieran un mínimo de tu atención en cada episodio. Ha sido una de las series que más he disfrutado este año, ¡espero que tú también la disfrutes igual!
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